En su expresión más armónico y positiva, Mercurio ejerce su influencia sobre los signos de fuego (Aries, Leo y Sagitario) aportándoles calidez en su forma de comportarse con los demás. Dichas personas se sienten capacitadas para abarcar varios asuntos a la vez con óptimos resultados. Se muestran eficaces, equilibradas y juiciosas. Cuando está en exilio, como es el caso en el signo de Sagitario, su influjo se vuelve adverso y las personas con este signo de fuego pueden volverse inestables, con una actitud rígida y sarcástica. En los períodos más conflictivos, pueden incluso llegar a desenvolverse en su entorno de manera cínica, creando polémica y tensión.