Casa VII Esta Casa VII se opone a la Casa I en la medida en que se asocia con el otro, con los otros y con nuestras relaciones con él o ellos, que pueden ser a nivel profesional o de interés, así como de parejas. Esta casa también tiene relación con lo que nosotros vemos, o deseamos ver, en nuestra pareja, el reconocimiento de nuestro propio yo a través del reconocimiento y aceptación del otro, lo que a su vez implica que aceptamos renunciar en cierto modo a nuestra individualidad (Casa I) para abrirnos a la universalidad (Casa VII). Aceptamos que no todo gira alrededor de nuestras necesidades y de nuestra propia forma de ver, sino que existen otras personas con las que podemos interactuar. Es la renuncia del yo para comprometerse con el nosotros. Aún no hay comentarios para esta sección |